El enfrentamiento con la policía de la Comisaría 7° ocurrió ayer viernes en la manzana 317 del bario 131 viviendas. En un recorrido preventivo, policías advirtieron que un hombre se estaba llevando una bolsa de cemento y decidieron pedirle identificación, a lo que el hombre se resistió, los trató de evadir, quiso meterse en una vivienda y se resistió al arresto.

Por este suceso, del interior la casa salieron dos personas que a golpes de puño y con piedras comenzaron a agredir al móvil y a los policías. En este episodio, indicó la información policial, una oficial resultó herida.

Finalmente la bolsa resultó ser robaba y fueron detenidos dos hombres y una mujer de 27, 28 y 35 años respectivamente.

Mientras tanto, la otra cara de la historia, la relató la mujer de 35 años, quien señaló que al sentir gritos desde el interior de su vivienda, salió a ver qué pasaba. De pronto advirtió que era su hijo quien estaba enfrentándose con los policías. La mujer, dijo, pidió a los oficiales que soltaran al joven, que era un adicto, pero la policía se negó.

Cuando el hijo de 16 años se soltó del policía e intentó ingresar a su casa, los efectivos –relató la mujer mendocina- entraron con él y empezaron a disparar, con dos menores en el interior de la casa.

Tras este episodio, la mujer, el esposo y su yerno fueron arrestados. El relato de la mujer incluyó un tiro en la cintura del marido y golpes en la cara y el cuerpo de ella, lo cual, dijo, quedó todo confirmado en el Hospital Cerro de la Cruz, donde los asistieron.

Con respecto al hijo de 16 años que es adicto, afirmó que la policía, frente a una persona intoxicada, debe llamar a una ambulancia para que sea tratado.

Por su parte, en la comisaría dijeron que los policías no pudieron determinar si el joven estaba bajo los efectos de alguna sustancia pero que, sin embargo, no puede ir robando por ahí aunque sufra de esa enfermedad.

La mujer dijo finalmente que se trató de un caso de abuso de autoridad porque nunca había visto semejante maltrato.

 

 
 
 
 

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