Juana Koslay Provincia de San Luis: 

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Muchos intendentes no creen que sus municipios funcionen como empresas eficientes (un municipio es una empresa del tipo social sin fines de lucro, ya que presta servicios) y creen que los empleados, funcionarios incluidos, son simples piezas cambiables, sin importar la gestión que haya realizado y mezclando a los exitosos con aquellos que pasaron sin pena ni gloria.

Las empresas eficientes, en general, tratan a sus empleados como piezas valiosos y no sacrificables, salvo en casos extremos y su éxito se radica en tomar de cada una de ellas todo el potencial que pueden ofrecer. Los intendentes, con su visión errada, conducen muchas veces al fracaso de su gestión, por el simple hecho de no tener o no querer tener, a las personas adecuadas, en el momento y lugar adecuado. Hay casos de ejemplo, sin entrar a nombrar, donde los profesionales y el público suele terminar decepcionado, principalmente por falta de disposición a lo que suele llamarse “atención al público”.

Pero el caso del Municipio de Juana Koslay es digno de mencionar por la costumbre del ex Intendente Andrés Vallone de nombrar funcionarios en puestos para los que estaba convencido que eran útiles, hasta que los mismos le demostraban su valía y en caso de fracasar eran rápidamente cambiados o trasladados, lo que demostró su capacidad de armar “equipos”. Por supuesto que hay honrosas excepciones que Vallone supo capitalizar. Dentro de ésta “selección” es bueno también incluir a muchos de los empleados del municipio, los cuales también fueron capaces de llevar adelante una gestión.

Ahora veamos qué sucede con los nombramientos realizados por el nuevo Intendente, Jorge Toti Videla. Si tomamos todas las medidas anunciadas en los discursos de apertura de Vallone, más otras acciones desarrolladas y sus discursos públicos y el discurso de asunción del propio Videla, es inentendible que funcionarios que cumplieron con creces con todos esos anuncios y con una demostrada capacidad de gestión, hoy no estén en el gabinete y si permanezcan o hayan vuelto otros, que no han sido capaces de llevar a cabo las medidas anunciadas que debían realizar o con sospechas, tal el caso de Roberto Perelló, en Turismo y Deporte, relativo a unas licencias de taxis. O la intrascendente ex Concejal María José Gomez, autora de ninguna ordenanza en 4 años de ser concejal, en Acción Social. O el empleado del Vivero y Planta de Agua Cristian Vieytes a cargo de Medio Ambiente y Embellecimiento Urbano, que no posee título habilitante  ni capacidad para desarrollar acciones de medio ambiente, un área importante para Videla. Salvo que consideren medio ambiente a cortar pasto y plantar flores en las rotondas, de la mano de Emilio Escudero y Miguel Palma, otros ex Vallone. O el mismo Carlos D’Alesandro, integrante de la gestión Vallone, que se fue por peleas internas y en desacuerdo con el jefe, titular del gremio de los informáticos, a cargo de una ampliada y nueva Secretaría General. O los nombramientos de la Arq. Mercedes Crespo y el MMO Carlos Jofré en Obras Privadas y Catastro respectivamente, ambos empleados de planta, de escasa y desconocida capacidad de gestión. O Beatriz Bizzoto, una de las más antiguas empleadas del municipio junto con Jofré y Obuchowicz (desde la fundación), ex Rentas y nuevamente puesta al frente de Comercio, reemplazada por Daniela Videla también empleada de planta pero con menos antigüedad. O el nuevo Jefe de Agua y Saneamiento, el MMO Cristian Gutiérrez, heredado de la gestión del Ente Kosleña, ladero incondicional de la Ing Aguilera (ex Ente koslayense de Agua) en otros cargos, con sus innumerables problemas de potabilización y de pérdidas de líquidos cloacales en el río Chorrillos.

Hay viejos conocidos, tal el caso de Jorge Adaro en Vialidad y Servicios urbanos (mismo cargo con Vallone), el Dr Sergio Torres en Asesoría Legal (siempre en el mismo cargo, también empleado de planta), Marcelo Barreras en Prensa y Nora Obuchowicz en Control de Gestión, un cargo creado por Vallone ocupado por Diego Amaya, una clase de comodín multitarea, más un puñado de empleados hoy sin destino cierto, tal el caso de las hermanas Carranza, Fernando Adaro, Jorge Calori, Ivana Alcaraz, sin destino cierto en la actualidad. El resto deberá demostrar su valía y capacidad de resolución y gestión, así como su iniciativa para encarar los nuevos proyectos que la ciudad está necesitando, que si bien algunos existen y no se están llevando a cabo, otros los estamos esperando.

Sería bueno que el nuevo intendente revea el nombramiento de los nuevos funcionarios para el nuevo período, por el bien de la ciudad y de los ciudadanos de Juana Koslay, ya que con el crecimiento que está teniendo la ciudad, no se puede concebir la ausencia de técnicos con habilidades y capacidades distintivas, ya que es mucho lo que queda por hacer y éstos últimos años de la gestión Vallone sentaron definitivamente las bases de crecimiento de la ciudad, cosa de muy dudosa realización si falta capacidad, inteligencia, criterio, predisposición, resolución y por sobre todas las cosas buen trato hacia el vecino, sobre todo si tenemos en cuenta que la ciudad ha avanzado mucho en un punto importante, la lucha contra el Cambio Climático y ésta redacción está en conocimiento que la actual gestión estaría abandonando todo lo realizado y todo lo por ejecutar, por falta de personas con capacidad e iniciativa.

Qué pasará con los proyectos desarrollados, esa es la gran incógnita con ésta gestión y si serán capaces de desarrollar los nuevos proyectos necesarios, esa es la gran duda.

Veremos en el tiempo qué va sucediendo. En el  mientras tanto, esperemos que el tiempo no pase infructuosamente.

 
 

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